lunes, 21 de enero de 2013

La intención





Del objetivo a la intención

La Intención, tiene que ver con tener claro dónde voy y para qué hago lo que hago.

La palabra intención proviene del latín in-tendere (=”tender hacia”, intencionalidad) y se refiere a que el sujeto tiende naturalmente a conocer la realidad que lo circunda. 

“El intento no es un pensamiento, ni un objeto, ni un deseo. El intento es lo que puede hacer triunfar a un hombre cuando sus pensamientos le dicen que está derrotado. Actúa aún a pesar de que el guerrero se haya entregado. El intento es lo que le hace invulnerable. El intento es lo que envía a un chamán a través de una pared, a través del espacio, al infinito”. C. Castaneda, 1998


El modelo de la tipología de Jung se refiere a las preferencias que tenemos los seres humanos en nuestra forma de procesar la información y de tomar decisiones. Así pues hay personas cuya preferencia de comportamiento es el extrovertido al mismo tiempo que hay otras que prefieren el comportamiento introvertido. En su forma de procesar, hay personas que consideran la información que les viene del exterior de forma tangible mientras que otros prefieren procesar de forma más intuitiva. Finalmente, hay personas que al tomar decisiones prestan atención a los componentes racionales y otros lo hacen a los sentimientos.
Estas preferencias, inconscientes en muchos casos, mediatizan y distorsionan nuestros objetivos y condicionan el libre albedrío, convirtiéndonos muchas veces en autómatas al servicio de no se sabe qué, impidiendo que el líder conecte con la realidad y tome decisiones de una forma limpia y efectiva.
Así pues, las personas con preferencia al comportamiento extrovertido, expresarán sus objetivos en términos de algo exterior que han de alcanzar mientras que aquellos que tienden al comportamiento introvertido preferirán marcarse objetivos que concuerden con su

Vamos a descubrir esas preferencias.

Extroversión
Introversión
Tolero el ruido y las multitudes.
Hablo más que escucho.
Me comunico con entusiasmo.
Me distraigo fácilmente.
Me junto con gente con facilidad y participo en muchas actividades.
Las fiestas me recargan las pilas.
Odio estar sin hacer nada.
Me gusta trabajar o hablar en grupos.

Me gusta ser el centro de atención.
Prefiero los grupos grandes de gente, con una amplia variedad de amigos.
Actúo primero y luego pienso.
Me distraigo con facilidad, sin mucha concentración en una única tarea.

Muy hablador y abierto.

Evito las multitudes y busco la tranquilidad.
Escucho más que hablo.
Me reservo el entusiasmo para mí.
Me concentro bien.
Me junto cautelosamente con gente y participo en actividades determinadas.
Estar sólo me recarga las pilas.
Necesito tener tiempo para reflexionar.
Me gustan los grupos reducidos o trabajar por mi cuenta.
Me gusta mantenerme al margen.
Prefiero pequeñas reuniones con amigos cercanos.
Pienso primero y luego actúo.
Centro bien mi atención en algo concreto, pero no tengo tanta concentración para los rasgos generales.
Buen escuchador y algo más reservado.


Sensación
Intuición
Aprendo cosas nuevas mediante la imitación y la observación.
Me centro en la experiencia.
Tiendo a ser concreto y literal; a dar descripciones detalladas.
Valoro los métodos sólidos y reconocibles, que siguen un paso a paso.
Sigo un método.
Valoro el realismo y el sentido común.
Me gustan las relaciones predecibles.
Confío en las experiencias pasadas.
Me comporto de forma práctica.

Aprendo cosas nuevas mediante conceptos generales.
Me centro en las posibilidades.
Tiendo a ser general y figurativo; utilizo metáforas y comparaciones.
Valoro métodos diferentes o poco usuales, que llegan por la inspiración.
Doy rodeos.
Valoro la imaginación y la innovación.
Me gustan los cambios en las relaciones.
Confío en las corazonadas.
Me comporto de forma imaginativa.


Pensamiento
Sentimiento
Tengo como objetivo la verdad.
Decido más con la cabeza.
Suelo poner en duda los razonamientos de otros, porque podrían estar equivocados.

Me doy cuenta de los razonamientos inefectivos.
Al decir las cosas, soy más directo que tengo tacto.
Trato con la gente con firmeza, según se requiera.
Espero que el mundo se comporte siguiendo unos principios lógicos.
Anoto los pros y contras de cada opción.

Los sentimientos son válidos si son lógicos.
Suelo darme cuenta de los puntos débiles de los demás.
Tolero que de vez en cuando me pregunten por mi estado emocional.

Tengo como objetivo la armonía.
Decido más con el corazón.
Suelo estar de acuerdo con los razonamientos de otros, porque la gente merece ser escuchada.
Me doy cuenta cuando la gente necesita apoyo.
Al decir las cosas, tengo más tacto que soy directo.
Trato con la gente con compasión, según se requiera.
Espero que el mundo reconozca las diferencias individuales.
Anoto el valor que tiene una opción y cómo le va a afectar a la gente.
Cualquier sentimiento es válido.
Me gusta agradar a los demás, demostrar aprecio.
Aprecio que me pregunten a menudo por mi estado emocional.


El lector puede acceder a test on-line más exactos que el que presento aquí buscando en Internet Myers-Briggs, quienes desarrollaron el modelo de Jung añadiéndole una polaridad más, Juicio/Percepción. Básicamente, este modelo nos proporciona información sobre nuestras tendencias automáticas, que desde luego condicionan los objetivos que nos propongamos. Conocer nuestras tendencias automáticas es una primera fase para acceder a la Intención. 
La intención sin embargo corresponde a otro dominio más elevado en donde nos sentimos en libertad de acción, lejos de nuestros condicionamientos y patrones de pensamiento. Transitar de estas tendencias inconscientes a la intención es el primer paso de un Ser consciente.

Para poder desarrollar todo el potencial de la Intención, el líder ha de tener Fe. La Fe, que en este contexto no tiene un significado religioso, se refiere a sentirse parte de algo más grande que uno que le trasciende. Para el líder supone entrar en el sutil mundo de lo Sagrado, no siempre bien entendido en este mundo patriarcal en donde a menudo lo único que se entiende por sagrado es el dinero y los bienes materiales.

La intención trasciende la mente de la persona para ir más allá,  va al mundo del inconsciente y conecta al individuo con su sentido de vida más profundo. De esta forma, el líder sabe donde es adecuado estar y donde no lo es. A mayor conexión que el individuo tenga con su intención profunda, más conectado estará con los acontecimientos y sincronicidades de su realidad inmediata.
Puede ocurrir que nuestra intención nos lleve a situaciones conflictivas aunque es importante que el líder tenga claro lo necesario que es enfrentar estas situaciones y transitar al otro lado.



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