domingo, 6 de octubre de 2013

Qué es coaching y qué no es coaching



Llevo ya un tiempo leyendo muchos juicios sobre lo que es coaching y lo que no es. Tengo la fantasía de creer que las personas que emiten esos juicios, acotan el contenido de la palabra a lo que ellos saben hacer. Me explico, aquellos que defienden con pasión que las sesiones de coaching no han de tratar temas personales, a menudo son incapaces de acompañar en el dolor, o de trabajar otros temas que no sean objetivos y rendimiento. Aquellos que sostienen que el aprendizaje de procesos y de temas concretos que el cliente necesita descubrir es formación y no es coaching, a menudo desconocen esos mismos procesos, y se curan en salud aduciendo que ese no es su cometido. Hace años, tuve una conversación con un alto cargo de la ICF que me criticaba por utilizar la línea del tiempo en una sesión de coaching aduciendo que era “poco ortodoxo”. Cuando le pregunté que si sabía hacerla, me respondió que no.


Para mí el coaching, o mejor, el Coaching Integrativo® y Sistémico tiene que ver con acompañar a las personas a sitios que por sí mismas no irían, con respeto a sus procesos, y con integridad y coherencia. En este acompañamiento, el coach da todo lo que tiene, trabaja desde su ser y se entrega al proceso y al campo creado con su cliente. Limitar la acción del coach es ignorar cómo funciona una relación de ayuda y arrogarse la idea de que es el coach, en su omnipotente postura, el que ha conseguido que el cliente logre su objetivo.

Ya está bien de limitar el alcance de una intervención basándose en nuestras propias limitaciones. De esta forma, el coaching llegará a ser poco más que un intercambio de preguntas poderosas y una definición de objetivos. Señores Coaches, tengan la humildad de reconocer lo que no saben, e intenten aprenderlo o dejen a los que sí saben que lo hagan pero no vengan limitando una profesión que tiene mucho potencial y recorrido.

Tienes más información en el artículo Coaching Integrativo, coaching de segunda generación

Antonio Diaz Deus

Volver inicio

1 comentario:

  1. Me ha gustado tu artículo y coincido contigo. Soy terapeuta y coach, en ambos procesos se trata de acompañar a la persona en el camino, de facilitar el recorrido para llegar a lugares que por sí sola no iría o le implicaría más tiempo y desgaste. Para poder acompañar en el dolor, en su mundo emocional. Necesitamos estar preparados/as, tanto a nivel formación como de trabajo personal. Considero indispensable revisar primero nuestra propia historia y recolocar aquello que esté fuera de lugar para que no interfiera en nuestro trabajo, sólo así nuestra entrega será plena e incondicional.
    Gracias. Un saludo.
    Carina

    ResponderEliminar